La Real Audiencia de los Grados de Sevilla

En la actual Plaza de San Francisco sevillana, original plaza mayor de nuestra ciudad, sobresale por su belleza el gran edificio del Ayuntamiento especialmente al ser en este lugar donde se contempla la fastuosa fachada plateresca del arquitecto Diego de Riaño.
Pero el segundo edificio en importancia en la plaza por su singularidad e historia, es la Real Audiencia que hoy acoge una de las sedes de la entidad financiera Cajasol-la Caixa y de su fundación y colección artística.

El inmueble que hoy conocemos fue construido entre 1595 y 1597, aunque en breve sufrió importantes cambios con el retranqueo de su fachada en 1605 para alinear las viviendas de la plaza.

También en el siglo XIX es reformada principalmente su portada, que pasa al centro del edificio y parte del interior como el zaguán actual, derribándose una torre con campanas que existía a la izquierda del edificio, y también la pequeña cárcel de la audiencia ( cárcel de Oidores) que junto a la Cárcel Real situada en la cercana calle Sierpes explicaban el nombre de la actual calle Entrecarceles.
Finalmente en el siglo XX hay una importante intervención por parte de Aníbal González en 1919 a causa de un incendio que destruyó gran parte del edificio. Este arquitecto le da el aspecto que hoy vemos, añadiendo algunos elementos regionalistas y neo renacentistas propios de su obra. En los años 70 con la adquisición del inmueble por parte de Caja San Fernando (antecesora directa de Cajasol) se producen pequeños trabajos de adecentamiento de sus interiores para sus actuales usos.


Dos imágenes del original aspecto de la Real Audiencia antes de la reforma tras el incendio de 1919.

En relación a la finalidad del edificio, hay que señalar que ya desde el siglo XIII se establece en Sevilla por el Rey Fernando III un ordenamiento jurídico y judicial propio de las ciudades reconquistadas que es ratificado por sus sucesores posteriormente.

En el siglo XIV un juez de Grados (Rui García de Santillán) consigue que se dedique a sus funciones judiciales una casa de la plaza de San Francisco, la llamada Casa Quadra que aún no seria propiamente la Audiencia actual pero probablemente si ocuparía el solar del actual edificio.
Hay que tener en cuenta, para entender esta institución y su creación, que en el Antiguo Régimen no existía nuestra actual división de poderes que garantiza el principio de independencia de la justicia, por lo que la administración e impartición de ésta era normalmente encargada a Alcaldes Mayores, Alcaldes Ordinarios y Jueces de Grado, que frecuentemente por su gran número cometían injerencias sobre las competencias de uno y otro, mezclaban sus potestades normativas con las de administrar justicia y en definitiva actuaban, en palabras de Francisco Morales Padrón, con muy poca equidad.
Placa que aparece en la portada de la Audiencia en referencia a su origen
Estos alcaldes y jueces ostentaban estos poderes por atribución expresa del Rey, en caso de Sevilla de Castilla, y por ello era esta máxima autoridad quien debía poner control sobre éstos. Así, en el siglo XIV y fundamentalmente en el XV los reyes castellanos crean los tribunales colegiados llamados Audiencias y posteriormente también Chancillerías. Establecen dos grandes tribunales, uno en Valladolid para el norte del Reino y otro en Ciudad Real que pasa a Granada en 1505 para la parte meridional de Castilla.
En 1525 se crea la Real Audiencia de Grados de Sevilla por decreto del Rey Carlos I que tras mediar con el Ayuntamiento que vería recortadas sus facultades judiciales, establece la estructura de este órgano sito en nuestra ciudad. 
Esta estructura se vería reestructurada y consolidada entre 1554 y 1556 quedando así:

·      Un Regente.
·      Ocho Oidores o Jueces de Grados.
·      Tres Alcaldes del Crimen.
·      Un Promotor Fiscal.
·      Relatores, Escribanos, Porteros, Alguaciles y Receptores.

    Estaban divididos en tres Salas en relación a sus diferentes competencias: de lo civil, de lo criminal y la sala de los Alcaldes que fallaba sobre causas del Fisco y de la Cámara.

    La jurisdicción de este órgano se extiende sobre el Reino de Sevilla (aproximadamente cinco leguas desde la capital  y más en dirección al Aljarafe), y tenía amplio conocimiento en grado de apelación sobre todos los pleitos que conocieran el Asistente Real, sus Tenientes, los Alcaldes Mayores y otros jueces  de la tierra. Nunca fue un órgano de primera instancia y para acceder a el se debía proceder al recurso de apelación sobre la decisión de la instancia jerárquicamente anterior.

    Zaguán de la Audiencia reformado en el siglo XIX.
    Las grandes prerrogativas y capacidades  de este órgano causo innumerables pleitos con otras órganos jurisdiccionales de la ciudad durante los siglos XVI, XVII y XVIII, siendo importantes sus discordias con la Santa Inquisición, el Cabildo (actual ayuntamiento) y la Casa de la Contratación.
    Este era el problema principal de la justicia de esta época, ya que cada jurisdicción tenia propias competencias y los sevillanos acudían a aquella que le conviniera más por sus intereses. Jurisdicciones militares, eclesiásticas, y de ordenes nobiliarias hacían que la igualdad y la equidad en la administración de la justicia estuviesen lejos de llevarse a la practica.
    Patio central del Palacio.
    Este órgano de justicia pierde poco a poco sus funciones y su finalidad en el Siglo XIX y principios del XX cuando se produce la gran reforma de la justicia y el desmantelamiento de las distintas jurisdicciones para adecuarla a los principios de unidad, independencia e imparcialidad que rigen este poder actualmente. 
    El palacio de la Audiencia deja definitivamente de tener su uso original con el incendio de 1919 que obliga a buscar otras sedes para la administración de justicia en Sevilla.
    Como anécdota en este edificio entre los años 1983 y 1985 se celebraron unos 50 Plenos del Parlamento Andaluz. Años iniciales de nuestra comunidad autónoma y por tanto lugar donde se debatieron importantes decisiones sobre la actual configuración legislativa e institucional de Andalucía.

    Fuentes:

    SMYL©2014

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