El asterisco del callejon del agua

Hace unos días,  recibí un email de Pablo Triguero, seguidor de este blog, y me planteaba si tenia de conocimiento del significado de un azulejo que hay en el barrio de Santa Cruz, concretamente en la calle agua.


”No se si habrá observado que en la calle Agua o callejón, la que bordea la muralla del Alcázar hay un azulejo pequeño incrustado en dicha muralla con forma cuadrada y el dibujo de una estrella, muy parecida a lo que podríamos llamar asterisco, mi curiosidad aumenta aún más cuando, durante mi última visita a Itálica, pude ver la misma estrella en el mismo azulejo en el pasillo bajo el graderío del anfiteatro, en el dintel de una de las puertas de acceso a la arena (entrando en el anfiteatro por la puerta de la vida, la primera puerta a la izquierda para ser mas exacto).Le agradecería que me informaras al respecto si posees información de su utilidad, posible leyenda…”

Que bien !!!, un trabajo de investigación, pero sin obtener mucho resultado. Lo mas lógico era pensar que podía asemejarse a una estrella, y que tuviera algún significado religioso.

En ese sentido si aparecieron numerosos resultados, pero no de ningún azulejo con un asterisco, si no de azulejos con estrellas Tartessicas, Arabes o Judias…

Es por lo que puse la pregunta en la red para obtener algún tipo de ayuda y parece que surtió efecto. El amigo Francisco Chamorro me facilitó un relato que bien podría ser la respuesta a la pregunta planteada.
Y esta vez no tenia nada que ver con lo que en un principio pensamos, la respuesta esta precisamente en el nombre de la calle, el asterisco esta ahí por el agua.
En esta ocasión esta relaciona con una leyenda de otra ciudad, la vecina ciudad de granada, como podemos leer en LA LEYENDA NEGRA DEL AGUA DE GRANADA:

Desde mediados del siglo XIX, y hasta muy entrado el siglo XX, el agua de Granada, aunque hoy nos parezca increíble, tuvo fama de mala calidad y de propagar graves enfermedades como el tifus. 

Sin embargo, a comienzos de este siglo XX, y desde mediados del anterior, la mala fama del agua de Granada era generalmente, reconocida. A pesar de que, desde Carlos V, no sólo se cuidó de fijar sus precios, sino también de garantizar su potabilidad.


“ Otrosí mandamos y ordenamos –decían las ordenanzas- que cualquiera persona que echase en las acequias o cauchiles o maneses o pilares o azacayas alguna bacinada o perro o gato o gallina, o otra cosa muerta, o otra suciedad alguna, o metiere o lavare bacín o otra cosa semejante que aya de pena tres mil maravedíes e que esté veinte días en la cárcel y si no tuviese de que pagar queesté cincuenta días…!

Lo único que el Emperador no podía anticipar es lo que ocurrió mucho después. Que todo aquel perfecto, reciente, vasto y complejo entramado de conducciones, caños, desagües, se vería gravemente afectado por el paso del tiempo y por falta de las atenciones requeridas en cada momento. “Sobre todo –afirma Bosque Maurel-, a partir del siglo XIX, la venerable antigüedad del sistema empezó a resentirse, siendo cada vez más frecuente los problemas en el suministro y en la salud de los consumidores, a menudo afectados de innumerables procesos infecciosos”. 

Los largos años de la leyenda negra del agua granadina fueron los del auge de los aguadores, personajes simpáticos y populares unidos para siempre recuerdo de Ganivet y de la Granada de su tiempo.  
En 1876, apretado con una situación de sanidad pública más y más agobiante cada día –se suceden epidemias de tifus por aquel tiempo-, el Ayuntamiento, al fin, aprueba un proyecto de abastecimiento público de aguas. Será el primero de una interminable lista de proyectos que se suceden a lo largo de muchos años –nada menos que diez hasta 1923- , sin que ninguno de ellos se ponga en marcha.
“El sistema de conducción de aguas de la ciudad –aduce Cristina Viñes-, viejo ya y desfasado de las necesidades del momento, venía siendo tema debatido por todas las Corporaciones Municipales, debido sobre todo a la poca salubridad de las aguas y al peligro de propagación de enfermedades infecciosas”.

La guerra de 1936 sorprende los trabajos sólo con el canal entre Pinos Genil y la ciudad y los depósitos, uno en Lancha de Cenes y otro en el Cercado Bajo de Cartuja recién acabados.

Gallego Burín desde 1940, trabajaría infatigablemente por conseguir resolver el problema de una vez por todas. Él sabía, y sabía muy bien, la urgencia de acabar con aquella leyenda negra por demás justificada, con el fantasma del tifus afectando a la población y ahuyentando a los viajeros, con el nombre de Granada mencionado con un asterisco de prevención porque el agua que se consumía carecía de garantías de potabilidad.”


La “leyenda negra” del agua de Granada quedó extinguida a partir de entonces. Ya nadie escatimaría elogios a la calidad del agua granadina. Resulta anécdota lejana que, en 1919, Manuel de Falla anunciaba su visita a Granada a su amigo Ángel Barrios y le preguntaban con recelo: “A propósito: ¿qué hay del tifus? Supongo, por lo que leo, que hasta ahora se trata sólo de una falsa alarma”.
Entonces, según esta leyenda granadina, ¿Podemos decir que el asterisco es una advertencia de que el agua que sale de esa fuente  no es apta para el consumo?, posiblemente si, pero no sabríamos decir quien, cuando y porque se puso este azulejo en cuestión y en este lugar de Sevilla.

Otros significados del astrisco y/o estrella:

El asterisco nace de los requerimientos que tenían los editores tipográficos especializados en editar árboles genealógicos de las familas feudales, estos profesionales necesitaban indicar con un símbolo la fecha de nacimiento de una persona. Para ello adoptaron inicialmente una forma con seis-armas atadas por su centro, cada una de los brazos se extendía radialmente de su centro y su aspecto era muy similar a la salpicadura de una gota. Por esta razón, hoy en día, en algunos círculos informáticos se les llega a denominar salpicadura (splat), quizás debido a la forma que podría tener en las épocas de las primeras impresoras. 

El asterisco impreso en las impresoras (y en algunos programas informáticos de edición) tienen dificultad para representar las seis-armas y emplean una estrella de cinco puntas en su defecto, muy similar a la Estrella de David. Esta deficiencia ha generado que algunos árabes no compren estos programas debido al Tensión Árabe-Israelí. Por eso muchos sistemas se dice que emplean la “Estrella árabe” y dan un carácter unicode: U+066D y un nombre oficial de “Estrella Árabe de cinco-puntas.”
En algunas fuentes tipográficas el asterisco sigue teniendo cinco puntas y la estrella arábiga tiene ocho. Se comparan las dos tipografías en la figura de más abajo (La representación dependerá del navegador)que pueden ser:

Asterisco Estrella Arábiga Asterisco Japonés
* ٭
El Asterisco (Latín: Asteriscum; Griego: ἀστερίσκον, asteriskon; Eslavo eclesiástico: Звездица, Zvezdítsa), es uno de los objetos litúrgicos usados en la Divina Liturgia de las Iglesias orientales, la Ortodoxa y la Greco-Católica (aunque también se utiliza en la Misa Papal). El asterisco simboliza a la Estrella de Belén.
El asterisco (estrella) es una especie de cruz de metal precioso, compuesta de dos láminas cruzadas la una sobre la otra y unidas en su centro por un pequeño tornillo y terminando en forma de pie. Del centro pende ordinariamente una estrellita que simboliza la de Belén. Este instrumento litúrgico se coloca sobre la patena, de modo que el velo especial con que se recubre ésta (diskokalymma) no toque las partículas de la Santa Hostia.
El asterisco que utiliza el Romano Pontífice en la Liturgia Romana, está compuesto de 12 láminas, cada una simbolizando a un Apóstol. Benedicto XVI ha rescatado recientemente su uso.
La estrella tartésica es una estrella de ocho puntas, resultado de la superposición de dos cuadrados concéntricos, unos de los cuales ha sido girado 45 grados. También es conocida como Gadeiro, nombre dado por extensión de la denominación que Platón usaba para los habitantes de Gades (actual Cádiz), o estrella de Abderramán I, primer califa del al-Ándalus, quien la popularizó por todo el Mediterráneo, África y Europa.
La estrella de ocho puntas tiene su origen en la mitología y la religiosidad tartésica, ya que era el símbolo con el que el pueblo tartésico, desde tiempos remotos del Neolítico, adoraba al Sol y lo representaba con ocho rayos.

La Rub el hizb (en árabe: ربع الحزب ?) es una estrella de ocho puntas que se usa en el Corán para indicar el fin de un capítulo. En árabe, rub significa “cuarta” e hizb significa “parte” o “partido”, por lo que vendría a significar “cuarta parte”. Parece ser que es una representación del paraíso, que según la creencia islámica está rodeado de ocho montañas. Algunos estados islámicos la usan en sus símbolos nacionales, como los escudos de Turkmenistán y Uzbekistán y en la bandera de Azerbaiyán. El símbolo rub al-hizb está presente en el alfabeto Unicode como dos cuadrados solapados con un lunar central: ۞.

La estrella de Lakshmi en el hinduismo es un polígono formado por dos cuadrados concéntricos con 45 grados de diferencia. Se utiliza para representar el ashta lakshmi, la octava forma o “tipo de riqueza” de la diosa Lakshmī.

Fuente: http://nito-lamurga.blogspot.com.eshttp://es.wikipedia.org

antoniocamel©2012

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