Tumbas ilustres

En la muy mariana ciudad de Sevilla las visitas, turísticas o por devoción, a las iglesias siempre van asociadas con un gesto, entornar la mirada hacia las alturas, allá donde residen las veneradas imágenes. Sin embargo mientras que la vista no desciende de los altares bajo nuestros pies yacen, un tanto anónimamente, cientos de moradores que llevan descansando allí siglos.
El autor del reciente Catálogo incompleto de tumbas ilustres en iglesias de Sevilla ha pasado más de un año a contracorriente, mirando el suelo de conventos, capillas y templos, retirando alfombras y barriendo el polvo para descubrir quién estaba ahí: “Me dedico a instalar vidrieras y colocando unas en la Iglesia de San Martín descubrí la pasión que me despertaba conocer la identidad de tantas personas célebres que hoy permanecen en el olvido”, cuenta Antonio Rueda, que acaba de ver “autoeditado” (con la esperanza de que más pronto que tarde sea publicado comercialmente) un mortuorio estudio que ronda las 400 páginas.


Si en París el cementerio de Père Lachaise supone uno de los principales activos turísticos de la capital francesa, “en Sevilla, a través de las tumbas, se podría hacer una ruta por nuestra historia ya que la mayoría de los sepultados son nobles, clérigos y personalidades muy preeminentes”. Hernando Colón, Cristóbal Colón -ambos en la Catedral-, Argote de Molina (en la Iglesia de Santiago), Valdés Leal (en San Andrés) y Hernán Cortés (en el Monasterio de San Isidoro del Campo de Santiponce) son algunos de los ilustres nombres.
“En mi silencioso recorrido por los templos he descubierto lo apasionante del turismo funerario”, asegura Rueda, historiador y pionero en la tarea de poner nombres, apellidos y ubicación a los fenecidos. “Es una lástima comprobar cómo tanta gente obvia la serena belleza que anida en estas esculturas, como es el caso de la de Hernando Colón, desapercibida en el trascoro de la Catedral”, cuenta el autor.


También, a lo largo del ensayo, ha puesto sobre la mesa algunas paradojas, como la que afecta a Queipo de Llano. En la Basílica de la Macarena, junto al polémico militar, yace quien fue su mano derecha, Francisco Bohórquez, al que el pueblo de Ubrique le retiró en 2006 el título de Hijo Predilecto. “Sin embargo pocos conocen este dato y su nombre pasa desapercibido para ideólogos de una y otra tendencia”, acota Antonio Rueda.
Otros asuntos atañen a los denominados 200 caballeros franceses que participaron en la conquista cuyos restos se encuentran ubicados en la Capilla de la Antigua o a la tumba de la olvidada Juana de Portugal en la Iglesia del Monasterio de San Clemente o a la muy valiosa sepultura de Perafán de Rivera en la Iglesia de la Cartuja o…

“Si hay algo que el estudio me ha hecho ver más claramente es la riqueza cultural que en esta cuestión también atesora la ciudad”, afirma Antonio Rueda. Valor que desconocen incluso quienes custodian el patrimonio: “He intentado realizar un texto ameno, un posible itinerario por esas iglesias que nos son tan familiares y cuyos más callados habitantes resultan completamente desconocidos”, concluye. De Alfonso X a Juana de Zúñiga tiene en esta sorprendente guía casi 500 razones para, libro en mano, descubrir que el hilo que separa la vida y la muerte es, en efecto, extraordinariamente fino.

Curiosidades:

* En la Iglesia del ex Convento de la Paz, Antonio Rueda se llevó una reprimenda al mover ligeramente una alfombra que tapaba (y tapa) una tumba, la de Hernán Ramírez, guardada con un celo extremo…
* La Iglesia de San Andrés es la más prólija en tumbas. Hasta diez veces tuvo que acudir el autor para documentarlas todas. Por contra, la moderna Parroquia de San Román es el único templo de intramuros libre de sepultados.
* Al imaginero Luis Ortega Bru (fallecido en 1982) pertenece la más reciente tumba (en San Andrés) que puede encontrarse en una iglesia de Sevilla. Es el Arzobispado quien autoriza estos enterramientos.

articulo enviado por Manuela Espe

Fuente: http://www.elcorreoweb.es/sevilla

Si te ha gustado compártelo con tus círculos.

ENTRADAS SIMILARES

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *