La ruta de la espinaca

Vamos a hacer la ruta de las espinacas con garbanzos, porque en Sevilla la tapa reina es la espinaca.
La primera parada está en Santa Catalina. El Rinconcillo. Desde 1677 se hacen allí las espinacas. Están buenas por fuerza. Podría decirse que algo suavitas, pero siempre frescas y con los garbanzos en su punto. Para muchos, este bar es el vaticano de la tapa. Y su estrella es la espinaca, así que ya está todo dicho. 



Lo que pasa es que por allí cerca, en la Encarnación, hay otro templo que le echa la pata a éste en cuestiones espinaqueras. Se llama La Unión y hace esquina con José Gestoso. La ensaladilla y las albóndigas son las otras dos tapas que no debes perderte aparte de las espinacas, que en este caso está más metida en ajo.


Ahora nos vamos al barrio Santa Cruz. Por allí está el bar Las Teresas. No hay mejor jamón en Sevilla. Puede haberlo igual, pero mejor es imposible. Barra de madera con recodo de mármol. Humeo que alimenta, son las espinacas, aquí se les da un toque secreto que hay que probar. Y a seguir la ruta. Vamos a cruzar el río. A Los Cuevas.


Antonio León, El Cuevas de El Viso, montó allí su restaurante hace 21 años con una sola pretensión: poner las mejores verduras de toda Sevilla. De su huerta de Los Alcores. Tomates, papas, acelgas, tagarninas, ajetes, alcachofas, cebollas y espinacas. Dicen que son las mejores. Frescas como ninguna. Porque cada mañana, este visueño recoge la materia prima en sus tierras y tira para Sevilla.
Allí pone desde entonces sus guisos. Sus espinacas con garbanzos, cuya principal característica no es la receta, sino la materia prima. Y no hay que darle de lado a la carne con tomate, las albóndigas, el menudo, los garbanzos con tagarninas, las acelgas y calabazas, las alcachofas en salsa o el arroz con cabrillas.

C/.Virgen de las Huertas, s/n.Sevilla
En la calle Monte Carmelo, hay otras espinacas exquisitas. Bar Santa María. Aunque allí no se sabe si es mejor pedir la cola de toro. Buenas espinacas, pero mejor pringá. 



En Avión Cuatro Vientos está el Rosita, que no sorprende por su estética, pero que es un sitio con solera. Esas espinacas tienen un toque que sólo Rosita sabe. No se calientan sobre la marcha. Están siempre a punto. Hirviendo. Muy ricas.



Esta es la ruta que yo propongo, pero seguro que conocéis sitios con espinacas mejores que estas. Me gustaría que me lo contarais para compartirlo con los asiduos al blog.
Espero vuestras sugerencias. Muchas gracias. 

SMYL©2014

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