Hospital de las Cinco Llagas

El edificio donde hoy se ubica la sede del Parlamento Andaluz, hasta 1972 tenía otro uso; era conocido como El Hospital de las Cinco Llagas o también de la Sangre.
Se trata de un magnífico y solemne edificio ubicado frente a la muralla y la Basílica de la Macarena, fundado por doña Catalina de Ribera, dama de la nobleza y emparentada con Isabel la Católica, quién creo en 1500 una fundación de caridad en la ciudad (por supuesto, el Papa le concedió la Bula correspondiente). Pero no fue hasta el 12 de Marzo de 1546 cuando se colocara la primera piedra de lo que estaba llamado a ser el mayor hospital de Europa (junto con el Hospital Mayor de Milán), siete años después de la muerte de don Fadrique Enríquez de Ribera, marqués de Tarifa, hijo de la fundadora (quien también ordenó construir la famosa Casa de Pilatos en la misma ciudad de Sevilla) y viendo que el antiguo hospital ubicado en la calle Santiago, se quedó pequeño, tras el descubrimiento de América y el crecimiento de la ciudad, su construcción fue avanzada para la época, ya que desde principio se tuvo en cuenta las condiciones higiénicas, (no en boga en aquellos tiempos) dotándolo de cloacas, e incluso de abastecimiento de agua que llegaba por medio de un acueducto.


Hacia 1734 ó 1738, se tiene constancia histórica de la existencia de una monja de la orden, llamada Sor Úrsula, que destacaba por su carácter inflexible y especial dureza con los pacientes.
La monja, que falleció víctima de una enfermedad contraída en el propio hospital a mediados de ese mismo siglo (su muerte está documentado) no fue precisamente llorada por los enfermos ni por el resto de personal del hospital. Tras su muerte, comenzó a manifestarse el fantasma; una monja que recorre el hospital vestida con un hábito antiguo y con un manojo de llaves en la cintura, y a partir de ahí, comienza la leyenda. La vestimenta de las hermanas de la Caridad en el siglo XVIII coincide punto por punto con lo manifestado por los testigos que han visto al fantasma, tanto en tiempos pasados como en la época contemporánea.
Los lugares preferidos por el fantasma para vagar son los que en tiempos pasados eran las estancias de los enfermos, particularmente le gustan la antigua sacristía que había únicamente para las monjas, la escalera del coro, los largos pasillos de las pisos superiores, el llamado patio 3, la sala de enfermos, donde se detiene a revisar las ropas de cama de alguno que… curiosamente fallece dentro de las 24 horas siguientes y la sala de despachos, aunque no desprecia pasear por el resto del edificio.

En 1984, comienzan las obras de remodelación del edificio para habilitarlo como Parlamento (que finalmente, el 28 de febrero de 1992 inauguran los Reyes) y los fenómenos tampoco cesan, la mayoría de trabajadores que pasa por allí, han visto o sentido el fantasma, no era extraño ver pasear a una monja vestida de forma antigua, oír quejidos y lamentos, llantos, olores de éter y antisépticos, puertas que se abrían y cerraban solas, llantos de bebés, oleadas de frío impresionantes, etc., muchos dejaron sus puestos de trabajo, otros aguantaron como pudieron, alguno quiso pensar que eran imaginaciones y aguantó, al final necesitó los servicios de psicólogos para recuperarse.
En la actualidad, los sucesos siguen, el grupo de seguridad se niega a efectuar las rondas solos por determinadas salas y pasillos argumentando que no es seguro psicológicamente, que en el edificio suceden cosas muy extrañas, tales como la aparición de la conocida monja, puertas que se cierran y se abren solas, ruidos extraños, fuertes olores a desinfectante sanitario, u oleadas de frío tremendo. Otro tanto sucede con el servicio de limpieza: siempre van en, al menos, parejas. Se acumulan testimonios que contrastan las informaciones.

Fuente: http://cajondesastres.wordpress.com/2007/07/29/

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2 thoughts on “Hospital de las Cinco Llagas”

  1. Sí, la historia de este emblemático edificio sevillano es de lo más curioso e interesante. Sevilla tenía anteriormente numerosos hospitaales, de los gramios, mal dotados, pequeños y prácticamente casi sin higiene, Fue esta destacada dama de la nobleza sevillana la que mandó edificar esta joya y englobando en su interior a todo tipo de enfermos, (fuera del gremio que fuera), y muy avanzadas instalaciones y medidas higiénicas, para la época.
    La imagen de la Virgen Macarena, el Hospital la cambió por un reloj a la Hermandad…

    Muy interesante, felicidades, Antonio.

    Un abrazo.

    Mari Carmen.

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