Escuela de jardineria y centro de estudios medioambientales de Sevilla “JOAQUIN ROMERO MURUBE”

Tengo la suerte de pasar a diario, de
camino al trabajo por las mañanas, por nuestro maravilloso Parque de María
Luisa, ya sea andando o en bicicleta, y siempre disfruto de sus vistas, su
naturaleza, y su arquitectura. En concreto, me gusta observar la Escuela de
Jardinería y Centro de Estudios Medioambientales Joaquín Romero Murube, un
edificio que toma su nombre del poeta sevillano de la Generación del 27, y
ofrece desde el año 2000 una amplia y variada oferta formativa. Está ubicada en
el antiguo Pabellón de Telefónica de España, proyectado por el artista Juan
Talavera Heredia para la Exposición Iberoamericana de 1929. 
Pabellón de Telefónica de la Exposición Iberoamericana de 1929 (actual Escuela de Jardinería y Centro de Estudios Medioambientales Joaquín Romero Murube)
Los trabajos
necesarios de restauración y acondicionamiento del inmueble fueron realizados a
través de una escuela taller, merced a un convenio suscrito entre la Fundación
Forja XXI, el Ayuntamiento de Sevilla y otras entidades públicas y privadas.
Estas son las vistas actuales a mi paso por
allí, y que amaneciendo no tienen el más mínimo desperdicio…

Y esta la Postal del Pabellón de Teléfonos
hace ya unos años…
 
En los años previos a la inauguración del
Certamen su Comisión Directiva, no se tenía conciencia de la importancia que
los distintos organismos del Estado jugarían en la muestra, pensándose en ese
momento solo recurrir a ello en los sectores menos desarrollados. Se designó
una ponencia encargada de la participación de distintos servicios nacionales,
entre los que se encontraba la Compañía Nacional Telefónica, la cual solicitó
en 1925, un lugar en los terrenos de la Exposición con el fin de instalar una
subcentral que diera el servicio adecuado de teléfono a los distintos países y
entidades participantes en el evento, al mismo tiempo que serviría como
exhibición y propaganda de las telecomunicaciones españolas en América. Las
instalaciones del Servicio de Telégrafos montaran oficinas de telegrafía y
radiotelegrafía y la Dirección General de Comunicaciones, concedió al Comité la
franquicia postal y telegráfica.
 
La parcela concedida por la Organización para
la instalación del Pabellón de Teléfonos, como también era conocido, tenía una
superficie de 1.186 m2 y se encontraba en la Avenida de Isabel la Católica
entre la Glorieta de Covadonga y la fachada trasera de la Torre Sur de la Plaza
de España. Esta avenida junto con su continuación, la de D. Pelayo, servía de
nexo de unión del eje que se iniciaba en la entrada principal de la Glorieta de
San Diego, continuaba por la Plaza de España y finalizaba en uno de los
extremos de la Plaza de América.
 
Plano
del edificio

Alzado
principal

Sección del edificio
Planta
y alzado de la columna de entrada
La Compañía Telefónica, encargó a su
arquitecto en Sevilla Juan Talavera Heredia, la construcción del edificio en
1925 estando concluido dos años más tarde en 1927. Éste con una superficie de
casi 1000 m2 es de una sola planta con sótano solo en la parte central de la
construcción. El carácter efímero de la construcción se realizó no obstante,
mediante el sistema constructivo a base de muros de carga con pilares metálicos
sobre el que se apoya el forjado de hormigón armado. Las cubiertas las hay de
dos tipos, a la andaluza en el edificio principal y de teja árabe en el cuerpo
de acceso porticado y en pabellones exteriores.

Vista aérea del pabellón.


Torre
octogonal de la fachada.


Portada
del pabellón.
El autor se inspiró en modelos palladiano,
articuló el pabellón mediante tres edificaciones alrededor de un jardín con
alberca adosada a la elevación del edificio central. Esta edificación de mayor
entidad que el resto, se encuentra elevada como el resto del complejo; tras
acceder por las escalinatas laterales al estanque, nos encontramos con una
construcción volumétrica cúbica de gran rotundidad, en la que se abre un gran
arco de acceso que ocupa este espacio. A ambos lados se abren huecos con tres
ventanales, el central decorado con hierro de forja, se remata el conjunto con
dos torres octogonales con cúpulas de media naranja cubiertas con azulejos
amarillo. En sus paredes se abren vanos pequeños que sirven para dar
verticalidad a la construcción.
 
Detalles
de la arquería de las alas porticadas.

El
interior de este cuerpo central, desarrolla las estancias alrededor del patio
con arquería donde destacan las proporciones de los ábacos. En medio se
encuentra instalada una pequeña fuente que se conecta con la exterior mediante
un canalillo que atraviesa el zaguán y vierte sus aguas al estaque del jardín.

Detalle
de la forja de una de las ventanas

Vista
de uno de los pabellones laterales.
De las torres octogonales salen dos alas
porticadas que se adelantan respecto a la fachada central y que culminan en dos
pabellones, estas construcciones de menor importancia, son de planta
rectangular, en cuyas fachadas se inscriben tres arcos de medio punto y dos
columnas, que dan acceso a un pequeño atrio, en los lienzos laterales a la
fachada se abren sendos huecos con ventanas enrejadas de hierro forjado.
Este edificio fue un paréntesis en el
estilo constructivo del autor Juan Talavera, cuando el neobarroco se encontraba
en el cenit de su desarrollo, Talavera mira hacia atrás y recoge el neomudejar
del principio del regionalismo. La decoración exterior se presenta los
materiales constructivos con total pureza tratados con técnica impecable,
huyendo de la recargada ornamentación en yesos y azulejos. Utiliza modelos
existentes del mudéjar como el Convento de Santa Paula, y los claustros de San
Isidoro del Campo y de La Rábida, siendo un auténtico y espléndido muestrario
artesanal desde el hierro forjado, hasta las roscas de ladrillo visto y
adovelado, llegando a niveles de virtuosismo sin igual.

Vista
general del patio

Vestíbulo

El
autor se basa en la tradición localista del mudéjar, que se manifiesta
claramente en las roscas de los arcos de acceso y del patio así como los yesos,
azulejos y artesonado del vestíbulo y patio. La portada se inspira en portada
del Convento de Sta. Paula, del que copia incluso la bicromía de la misma.
Haciendo lo mismo del claustro del Monasterio de San Isidoro del Campo para dar
forma a la arquería de los brazos curvos.
 
 
Artesonado
y detalle de la yesería del vestíbulo.

En
resumen, el magnífico uso del ladrillo, tanto liso como tallado, así como el
azulejo y la forja complementan la decoración de este edificio, que a su vez se
ve resaltada sobre las superficies de blancas paredes, conformando una de la
obras cumbres del estilo historicista sevillano, logrando con la cal y el
ladrillo una síntesis mediterránea de lo latino y lo islámico entendido a la
andaluza.
El 12 de octubre de 1929, se inauguró el
servicio telefónico directo entre España – Argentina y España – Uruguay, así
como diversas automatizaciones en distintas capitales de provincia, estando
presidido este acto por el General Primo de Rivera. Para entonces existían en
el país 2.240 centros, que daban servicio a 174.000 abonados, de ellos 122.000
disfrutaban de servicio automático repartidos en 14 capitales de provincia,
sumando 26.000 km. las líneas interurbanas.
Una vez concluida la Exposición, el
edificio continuó prestando servicio a la Compañía Telefónica hasta finales de
la década de los 80 del pasado siglo, cuando la actividad de esta subcentral
fue suprimida.
Una vez clausurado el servicio que prestaba
estas instalaciones quedó abandonado, empezando a producirse el deterioro
lógico por su falta de mantenimiento. En la década de los años 90 del pasado
siglo, aun siendo propiedad de la Compañía Telefónica, fue cedido a la
Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía para albergar la sede de la
Universidad Internacional Menéndez Pelayo. En 1991 se redactó el proyecto de
rehabilitación del edificio para este fin realizado por los arquitectos Ramón
Gómez Bustillo y Alfonso Guajardo-Fajardo Ibarra.
Esta rehabilitación cuyo presupuesto fue de
138.000.000 pts., actuaba fundamentalmente en la sustitución de la cubierta
plana, solado y nueva instalación de redes de electricidad, fontanería,
saneamiento, etc. Ya que aun siendo una edificación concebida con carácter efímero,
el estado general del mismo era bastante aceptable no detectándose problemas
que pudieran afectar a su seguridad. Solo los pabellones exteriores necesitaron
una rehabilitación más profunda, debido a su claramente inferior calidad
constructiva.
No obstante esta intervención se demoró
siete años, cuando ya la situación del pabellón se hacía cada vez más
lamentable, cerrado y abandonado desde 1992. Así en 1998, la Fundación Forja
XXI mediante una escuela taller y tras dos años de trabajo consiguen restaurar
y acondicionar el inmueble merced a un convenio suscrito entre dicha Fundación,
el Ayuntamiento de Sevilla y otras entidades públicas y privadas para que sirva
de sede a la Escuela de Jardinería y Centro de Estudios Medioambientales
“Joaquín Romero Murube”, la cual fue inaugurada en Enero de 2000 como
centro formativo.
El centro tiene como objetivos, entre
otros, el diseño, la organización y desarrollo de las actividades formativas
-regladas y no regladas- centradas en las disciplinas inmediatas y complementarias
de la Jardinería, el Paisajismo, la Gestión de Recursos Naturales y el estudio
de todos los elementos que configuran los sistemas naturales y urbanos. Además,
tiene como fin la inserción laboral del alumnado participante en los programas
específicos del centro, así como atender las expectativas de colectivos de
personas aficionadas a la Jardinería, potenciando su participación y la
organización de actividades. Otras pretensiones marcadas como objetivos son el
asesoramiento técnico a entidades y especialistas en aquellos temas abordados
por el centro, y facilitar el funcionamiento de un Consejo Asesor integrado por
especialistas con una alta cualificación en los diferentes ámbitos de la
Jardinería y el Paisajismo.

El propio Parque de María Luisa es un aula privilegiada en la que se puede ver
a sus alumnos poner en práctica lo aprendido, lo que resulta un método eficaz
de colaboración extrañamente poco común.

Entre la variada oferta formativa que ofrece el centro destaca la enseñanza
reglada, que posibilita dos titulaciones oficiales: Técnico en Jardinería, de
Grado Medio, y Técnico Superior en Gestión y Organización de Recursos Naturales
y Paisajísticos, de Grado Superior. En ambos casos se trata de estudios de
2.000 horas de duración repartidas en dos años académicos. Los contenidos
establecidos por ley se adaptan a las características específicas del centro,
circunstancia que posibilita profundizar y desarrollar, en mayor medida,
algunos aspectos técnicos, tales como la Arboricultura, la Xerojardinería, y el
diseño y conservación de jardines y zonas verdes, entre otros.

La Escuela de Jardinería cuenta en la actualidad con una Bolsa de alumnos/as
para facilitarles el acceso al mercado laboral, una vez finalizados sus
estudios teórico-prácticos, siguiendo uno de los objetivos de la Fundación
Forja XXI como es la promoción del empleo a través de la formación. Este índice
de inserción, después de varias promociones, es muy elevado, cercano al 100% en
el caso de la Jardinería.

De forma paralela a la enseñanza reglada se llevan a cabo numerosas actividades
formativas y técnicas, como los cursos de Formación Profesional Ocupacional en
el ámbito de la Jardinería o Medioambiental, el curso de postgrado de Técnico
Especialista en Gestión Ambiental -que consta como título propio de la
Universidad Pablo de Olavide, o la línea de cursos privados de pequeño formato
y muy diverso contenido, destinado a público aficionado y técnico. Estas líneas
de actuación, que tienen como fin abarcar todos los niveles de estudio y de
expectativas profesionales y personales, se organizan cada año, en ocasiones
con la colaboración de diferentes instituciones. Además, pone en marcha
acciones formativas complementarias como exposiciones, conferencias, jornadas,
seminarios y actividades educativas para centros escolares.

Centro de Estudios Medioambientales

Desde abril de 2003, la Escuela incorpora en su denominación y estructura
funcional el Centro de Estudios Medioambientales (C.E.M.) con el fin de
profundizar en las actividades anteriormente mencionadas desde un enfoque más
sostenible, medioambiental y de respeto al medio. Además de coordinar la bolsa
de alumnos/as, desde el CEM se realizan diversos estudios y proyectos, se
ofrece asistencia técnica y se gestionan algunos de los recursos más
importantes del centro, en el contexto de la planificación y actuación
medioambiental. En este sentido se han elaborado Planes Directores de Zonas
Verdes y trabajos sobre Voluntariado Ambiental, entre otros estudios.

La Escuela de Jardinería establece redes de cooperación con diversas entidades
oficiales, como las Consejerías de Educación y Ciencia, y la de Medio Ambiente,
ayuntamientos de Sevilla y de otras provincias andaluzas, la Asociación
Española de Arboricultura, la Asociación Sevillana de Amigos de los Jardines y
del Paisaje, la empresa de Gestión Medioambiental de Andalucía (EGMASA) o la
Universidad Pablo de Olavide.
 Escuela de Jardinería Joaquín Romero Murube - Fundación Forja XXI
Bibliografía/Webgrafía:

SMYL©2014

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