EL PAJE TITIRITERO DE LA REINA

Los Reyes católicos se encontraban en Sevilla, a donde había venido doña Isabel a dar a luz, y pasados algunos días del nacimiento del príncipe heredero, salió la reina del Alcázar para ir a misa de parida en la santa Catedral hispalense. Iba con gran acompañamiento de nobles, clérigos y damas principales, y el público se agolpaba en el trayecto del palacio a la iglesia, para verla pasar.

De repente, se interrumpieron los vítores y aplausos y todo el mundo comenzó a mirar hacia arriba, y se oyeron algunos gritos de susto entre las mujeres. Miró la reina a lo alto, como todos hacían, y vio en la torre de la catedral, y por una larga viga que sobresalía varias varas por el ventanal más elevado, un niño, salía haciendo equilibrios, hasta llegar al extremo de la viga, y se detuvo allí…
El niño sacó de su faltriquera dos naranjas y comenzó a lanzarlas al aire y recogerlas cambiándolas de mano, con la habilidad de un artista de circo. Este juego de manos, en inverosímil equilibrio sobre una estrecha viga, y a tal altura, ponía pavor en el ánimo de los espectadores, y la inmensa multitud que presenciaba el paso de la reina, estaba en silencio, y casi sin atreverse a respirar, esperando y temiendo que de un momento a otro, el muchacho caería desde la torre a la calle. Sin embargo, no parecía él preocuparse en absoluto del peligro, pues se puso a saltar en la punta de la viga, y cuando se cansó de estos peligrosos brincos, volvió a caminar desde el extremo del palo hacia la torre y allí levantando un pie lo apoyó contra los ladrillos de la pared y en esta posición lanzó con todas sus fuerzas las dos naranjas para que pasando por encima del campanario cayeran al otro lado del edificio. Después de toda esta diversión, el muchacho volvió a meterse por el ventanal de la torre y desapareció de la vista de los espectadores, que dieron un suspiro de alivio al ver que había salido con bien de su travesura. Mandó la reina que lo detuvieran y lo trajeran a su presencia, y en efecto, varios soldados entraron en la torre de la Giralda y subiendo la rampa encontraron al juvenil titiritero, quien no opuso resistencia a dejarse coger.


Lleváronle al Alcázar, y terminada la misa lo presentaron a la reina doña Isabel, quien al reconocerle quedó muy sorprendida, ya que se trataba de un paje de su real servicio.
_¿ Cómo te has atrevido, Alonsillo, a realizar semejante locura? ¿No sabías que podías matarte?
_Sí, Alteza, pero lo hacía para llamar la atención de una persona, que solamente haciendo una cosa tan arriesgada como ésa podría fijarse en mí.
_¿ Y, quien es esa persona que tanto te interesa que te viera? ¿Alguna camarista tal vez? Temprano empiezas a enamorarte, Alonsillo.
_No, Alteza, no era por amores sino por algo que me interesa más. Necesitaba llamar la atención de la reina, para pedirle que me conceda una gracia.
_Estás loco, Alonsillo. ¿Y piensas tú que para hacer yo una gracia a cualquiera de mis pajes, necesito que arriesgue su vida como titiritero?
_En este caso sí. Porque la gracia que quiero es que me concedáis una plaza en el ejército. Y tenía que demostrar que aunque no tengo más que trece años, soy valiente, y capaz de arriesgar la vida sin miedo.
La reina quedó maravillada del atrevimiento del paje, pero encontró muy puesto en razón el concederle aquella merced que pedía, aunque no fuera más que pensando en que la había ganado de sobra al afrontar semejante peligro. Así pues, le otorgó una banda de alférez, con lo que Alonso de Ojeda vino a ser el oficial más joven del ejército con sólo trece años de edad.


Acreditó que la reina no se había equivocado al darle aquel grado, pues se distinguió mucho en las guerras, y pasó a América ya con el grado de capitán que había ganado por sus méritos en los campos de batalla de Italia.

Imágenes: www.biografiasyvidas.com, www.urbesevilla.com y www.protocolo.com
Fuente: Tradiciones y leyendas Sevillanas de José Mª de Mena Ed. P&J
 Enviado por Mari Carmen Garcia, escrito por el Aula de apoyo a la Integración IES Félix Rodríguez de la Fuente de Sevilla.

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2 thoughts on “EL PAJE TITIRITERO DE LA REINA”

  1. buenas soy kevin gomez la fabula me a parecido muy entretenida ero se me a echo corta tras leer esto e comprendido el significado de misterios y leyendas por q solo son eso LEYENDAS alteradas con el trascurso del tiempo hoy en dia es muy poco probable que pase eso (risas)aunque ¿a quien no le gustaria que con trece años le ofrescan un grado en los servicios miilitares de alferes? muy bonita
    por:KEVIN GOMEZ GARCIA & JOSE PEREZ BRUNO
    centro:I.E.S. FELIX RODRIGUEZ DE LA FUENTE

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