De La Universidad Laboral a la Universidad Pablo de Olavide

La Universidad Laboral fue una institución educativa española orientada a los hijos de los obreros, desde 1955 hasta su extinción en 1981; en la que estudiaron aproximadamente medio millón de alumnos, repartidos en 21 sedes, entre ellas la de Sevilla.



La primera Universidad Laboral que entró en funcionamiento fue la de Gijón durante el curso académico de 1955-1956. Al iniciarse el curso académico de 1956-1957 entran en funcionamiento tres nuevas Universidades Laborales: Sevilla, Córdoba y Tarragona. La gestión de estos centros de enseñanza se encomendó a las órdenes religiosas siguientes: la Universidad Laboral “José Antonio Girón” de Gijón, a los Jesuitas, la Universidad Laboral “Onésimo Redondo” de Córdoba, a los Dominicos y la Universidad Laboral “José Antonio Primo de Rivera” de Sevilla, a los Salesianos de Don Bosco. Excepto la Universidad Laboral “Francisco Franco” de Tarragona que fue dirigida por personal civil del Frente de Juventudes.



Las Universidades Laborales dependían del Ministerio de Trabajo como entidades de provisión social a cargo de las Mutualidades laborales. Su promotor fue José Antonio Girón de Velasco, por lo que al menos inicialmente tenían unos fundamentos ideológicos falangistas en su etapa de consolidación (1955-1962) que fueron atenuándose progresivamente durante su etapa de expansión (1962-1978). Por último, durante la etapa de extinción (1979-1981) se reconvertirían en Centros de Enseñanzas Integradas, y sus edificios y cometidos fueron absorbidos por el Ministerio de Educación y Ciencia.



Durante sus 26 años de existencia pasaron aproximadamente medio millón de alumnos en su mayoría en régimen de internado, aunque también había en media pensión y externos. En ellas se impartía educación secundaria, formación profesional e ingenierías técnicas.

Sus edificios corrieron diferente destino, la mayoría se convirtieron en “Centros de Enseñanzas Integradas” (los actuales Institutos de Educación Secundaria y Centros Integrados Públicos de Formación Profesional) otros forman parte de los campus universitarios, y alguno es un complejo cultural.


Las Universidades Laborales constituyeron, desde su inicio, un sistema de cobertura educativa para las capas sociales menos favorecidas, con el objetivo de facilitar el derecho a la educación de la población obrera. Las Universidades Laborales pervivieron, con todas sus servidumbres y grandezas, durante veintiséis años de la Historia de España de la segunda mitad del siglo XX y han dejado, además de una indeleble huella arquitectónica en la geografía española, con la red de Centros de Universidades Laborales, un rastro cultural y profesional en el casi medio millón de alumnos que pasaron por sus aulas.


Educación impartida

Enseñanzas regladas:

-Educación primaria
·        Segunda etapa de Educación General Básica
-Educación secundaria
·        Bachillerato Unificado Polivalente
·        Curso de Orientación Universitaria
-Formación profesional
·        de primer grado
·        de segundo grado
·        de tercer grado
-Ingeniería técnica

Enseñanzas no regladas:

-Educación para adultos



La creación de estas instituciones la anunció en Sevilla en ministro de Trabajo José Antonio Girón de Velasco, en un discurso pronunciado el 25 de noviembre de 1950. El 2 de febrero de 1952 se constituyó en el Gobierno Civil la Junta provisional pro-Universidad Laboral de Sevilla, con el cometido de poner en marcha la institución, promoviendo la dotación de terrenos e instalaciones. Una orden conjunta de 12 de julio de 1956 de los Ministerios de Educación y Trabajo aprobaba el Estatuto de las Universidades Laborales, estableciendo la creación de las cuatro primeras: Gijón, Córdoba, Sevilla y Tarragona; centros que quedaron constituidos, mediante propuesta de ambos ministerios, por decreto de 26 de julio del mismo año. 

La Universidad Laboral de Sevilla abrió sus puertas el día 3 de noviembre de 1956, fecha de comienzo del curso 1956-57, durante décadas estuvo gestionada por la comunidad Salesiana y llevó denominación “José Antonio Primo de Rivera”.


La Universidad Laboral “José Antonio Primo de Rivera” de Sevilla, fue extinguida, junto al resto de Universidades Laborales, en el año 1978 para pasar a llamarse “Centro/s de Enseñanzas Integradas”, y más tarde, cuando fueron transferidas las competencias en materia educativa a la Junta de Andalucía, se le denominó “Complejo Educativo Integrado”, y tras un periodo de incertidumbre sobre sus posibles destinos (cierre definitivo, derribo y suelo urbanizable o aprovechamiento y reconversión de sus instalaciones para otra nueva institución educativa), así como por las protestas de ciudadanos e instituciones, hicieron que la decisión política se perfilara por unas importantes obras de remodelación de sus instalaciones, y que como el ave Fénix renaciera de sus cenizas, para dar paso a la ubicación de la Universidad “Pablo de Olavide” de Sevilla.

RESEÑA HISTÓRICA DE LA UNIVERSIDAD LABORAL JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA DE SEVILLA.

Situada prácticamente en el término municipal de Dos Hermanas, en su límite con Sevilla y Alcalá de Guadaira, ha sido un elemento básico en la formación profesional y técnica de los hijos de los trabajadores españoles, que a través de la Mutualidades Laborales venían a este centro. 



“En las tierras del antiguo y famoso Cortijo de Puente Quintillo, que fuera en tiempos lugar de ganaderías bravas, se habían alzado las edificaciones de la Universidad Laboral bajo la celestial presencia de la Santísima Virgen de los Reyes Patrona de la Archidiócesis situado a unos cinco kilómetros de la ciudad de Sevilla y en el término municipal de Dos Hermanas en la carretera local SE-401, de Sevilla-Utrera.”. 

“La extensión superficial ascendía a doscientas ochenta y ocho hectáreas y su parte edificada se acercaba al centenar. Tenía en su centro una torre, esbeltísima, a modo de Giralda y se propuso que dicha torre, de una altura de sesenta y tres metros, fuera de mayor elevación, mas las autoridades sevillanas mostraron su oposición, ya que no admitían que otro edificio superase la altura de la Giralda”. Esto ya había ocurrido en 1929, cuando el arquitecto Aníbal González tuvo que reducir la altura de las torres de la Plaza de España”. 
 
En el cuerpo central de la torre se ubicaban los depósitos de agua y desde su cima se podía contemplar toda Sevilla. La torre ofrece un airoso aspecto por el color de sus ladrillos. Su interior es de corte “giraldeño”, con grandes escalones que permiten una cómoda subida. Está también provista de ascensor. 

Cerca de 100 hectáreas son ocupadas por la zona edificada, con un edificio central del que parten
en alas las construcciones dedicadas a residencias, aulas e instalaciones complementarias. Está dominada por una alta torre de 63 metros de altura, y tiene 7 colegios de internado diferenciados por el diferente color de sus fachadas: 3 colegios Mayores: Fernando de Herrera, Bartolomé Esteban Murillo y San Juan Bosco y 4 colegios Menores: San Fernando, San Isidoro, Alfonso el Sabio y Miguel de Mañara; 7 laboratorios y 12 talleres, 42 aulas ordinarias, 8 extraordinarias, biblioteca, salón de actos (auditórium para cine, música y teatro) y capilla. Asimismo disponía de unos servicios generales de: cocina y comedores para alimentar a 1400 alumnos, almacenes, lavandería, peluquería, cafetería, salones de juegos, sala de visitas, oficina de correos, enfermería con 20 camas, cine y autobús, y como servicios para actividades deportivas: pista de atletismo, 5 pistas cubiertas para gimnasia y deportes, 3 frontones de cinco caras, 4 campos de fútbol, varios de baloncesto, balonmano y voleibol, piscina olímpica, piscina saltos de trampolín y 6 piscinas para enseñanza natación. 

 

El proyecto de la Universidad Laboral de Sevilla se debe a un magnífico equipo de arquitectos conocidos bajo las siglas O.T.A.I.S.A. (Oficinas Técnicas de Arquitectura e Ingeniería, S. A.), que estaba compuesto por cuatro compañeros de la Escuela de Arquitectura de Madrid, de la promoción del 1934, que fueron Luis Gómez Estern, Alfonso Toro Buiza y los hermanos Rodrigo y Felipe Medina Benjumea. Este último, que ejerció como director y gerente de la firma, hizo suyo el proyecto de la Universidad Laboral, hasta el punto de adoptarla como tema de su tesis doctoral. OTAISA recibió el encargo del proyecto en el año 1949 y entregó la obra en el año 1955.

Las Universidades Laborales no pesan sobre los caudales públicos; son organizaciones financieramente autónomas, dirigidas y tuteladas por los trabajadores mismos, para garantizar la educación de sus hijos. Y ello sin la pretensión de convertirse en instituciones clasistas, sino con la firme voluntad de vivir en armonía con las demás instituciones docentes del Estado.
 
La evolución de la formación impartida durante su funcionamiento se puede resumir en las tres etapas siguientes:

– Etapa inicial: Iniciación profesional (Orientación y selección) y Aprendizaje Industrial.
– Etapa intermedia: Bachillerato Superior General y Técnico, Maestría Industrial, Capataces Agrícolas y Peritaje Industrial.
– Etapa final: Formación Profesional 1º y 2º Grados, BUP (Bachillerato Unificado Polivalente), COU (Curso de Orientación Universitaria), Ingeniería Técnica Agrícola, Ingeniería Técnica Química y Arquitectura Técnica.


NOTAS:
Formación Profesional de 1º Grado: Agricultura, Mecánica, Electricidad, Construcciones y Obras Públicas, Delineantes y Construcciones Metálicas.
Bachillerato Técnico Superior (en su día BUP, en los sectores Agropecuario e Industrial).
Formación Profesional de 2º Grado: Agricultura, Mecánica, Electricidad, Electrónica, Construcciones y Obras Públicas, Delineantes y Construcciones Metálicas.
Arquitectura Técnica: especialidad de Ejecución de Obras.
Ingeniería Técnica Agrícola: especialidad de Explotaciones Agropecuarias e Industrias Agrícolas.
Ingeniería Técnica Química Industrial.

Durante los primeros 20 años de funcionamiento, bajo la dirección de la Congregación Salesiana de San Juan Bosco, auxiliada por una plantilla de Profesores entregados y por otra esforzada plantilla de Personal de Servicios Auxiliares.

La Comunidad Salesiana, cumplida su misión, abandona la Universidad Laboral, quedando durante unos años un mínimo grupo de salesianos para atender la formación religiosa, hasta que los avatares políticos y la evolución social dieron fin a la Universidad Laboral. 

Hoy día, en sus instalaciones, una vez remodeladas, está instalada la Universidad Pablo Olavide de Sevilla.




Fuentes: http://es.wikipedia.org – http://censoarchivos.mcu.es – http://www.universidadlaboralsevilla.com/ – http://literola.webcindario.com/trabajo_jacinto_contreras.pdf

SMYL©2014

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