De crucero por el río Guadalquivir

Hace unas semanas, paseando por nuestro maravilloso río Guadalquivir, vi atracado en el muelle un barco enorme; no era la primera vez, ya lo había contemplado en otras ocasiones, incluso alguna vez me cogió abierto el propio puente de las Delicias y tuve que esperar a que pasara para continuar mi camino en coche, tal y como puede observarse en las imágenes…


Pues bien, se me ocurrió escribir sobre ello, hacer especial mención a algunos barcos que transitan por nuestro “río grande”, el quinto por longitud de la península ibérica, uno de los elementos más importantes de Sevilla gracias al cual se han instalado muchos pueblos que nos han dejado sus costumbres y culturas, sus aguas navegables han marcado el desarrollo de Andalucía, Europa, África y las Américas desde la época de los fenicios, y de él han partido sin cesar hombres, barcos y materiales con destino a las islas del Caribe y la exploración de las Costas del continente americano. Incluso ha llegado a usarse para la presentación de la campaña de abonados de la temporada 2012-2013 del Sevilla F.C., llevándose a cabo el acto a bordo de uno de los barcos que navegan por las aguas del Guadalquivir a su paso por Sevilla.


Un ejemplo de este tipo de cruceros son los que ofrece Croisi Europe, en un crucero casi único en Europa, por ser marítimo y fluvial, a través del cual se pueden descubrir en un hotel flotante los paisajes y ciudades de la región desde la perspectiva que ofrece el río. Además, durante las noches no se viaja, sino que la mayoría se pasan en las localidades que se visitan, por lo que también se puede disfrutar del ambiente nocturno andaluz, ofreciendo por tanto dormir sobre aguas históricas y llegando a Cádiz bordeando los campos de algodón y de arroz hasta que la vista alcance el Parque Natural de Doñana, declarado por la Unesco como Reserva Natural de la Biosfera.


En el Puerto de las Delicias en Sevilla, lugar de partida de estos cruceros de siete, cinco o tres noches por gran parte del Guadalquivir e incluso el Guadiana, está atracado normalmente el barco La Belle de Cadix, con servicio de tres estrellas y donde el viajero puede dejar las maletas durante todo el recorrido. Una tripulación de 30 personas quedará a su servicio y al de los 150 pasajeros que viajarán en la embarcación, que sólo tiene cabinas dobles y todas exteriores.
Cualquiera de los cruceros incluye una visita por Sanlúcar de Barrameda, con un paseo a sus bodegas de manzanilla; otra a El Puerto de Santa María, con un espectáculo ecuestre y visitas a Jerez y el Peñón de Gibraltar. Una de las noches, el barco sale al mar y queda anclado en el Atlántico para disfrutar del ambiente nocturno de la ciudad de Cádiz, la más antigua de occidente con más de 3.000 años de historia y que este año celebra el Bicentenario de la Constitución de 1812.

Según la oferta seleccionada, el barco queda atracado en Sevilla, y las excursiones a Córdoba y Granada se realizan en autobús. Si se selecciona la opción del crucero hasta Portugal, el barco sale al Atlántico y entra por el Guadiana para pasar una noche cerca de Vila Real de Santo Antonio, Alcoutim y Sanlúcar de Guadiana.
El resto de noches se pasan en Sevilla, donde también hay organizadas visitas con guías que te harán poner de nuevo pies en tierra y adentrarse en la histórica ciudad.


También, hace ya algunos años, exactamente el 20/04/2010, hizo su primera y última escala el crucero Coral. Este crucero perteneciente a la naviera chipriota Louis Cruises Lines, llegó a Sevilla procedente de Barcelona como un crucero especial, fletado por la agencia española HALCON VIAJES con ocasión de la feria de Abril de ese año.
Podemos decir que este barco es uno de los más marineros, elegantes y clásicos que han llegado hasta la fecha al Muelle de las Delicias, y también un barco con una larga vida.


El crucero Coral, llamado así actualmente por la naviera chipriota, en un principio fue construido para la importantísima naviera Cunard Line en los astilleros De Rotterdamsche Droogdok (Rótterdam) en el año 1971; esta naviera operó el buque durante unos 6 años aproximadamente (1971-1977), durante este tiempo el barco se llamó “Cunard Adventurer”. Posteriormente fue vendido en 1977 a la naviera Norwegian Cruises Line, está lo renombró como “Sunward II” y estuvo operando para NCL durante unos 14 años (1977-1991), después NCL lo vendió a Epirotiki Line (1991-1995) que lo renombró nuevamente como “Triton”, de nuevo pasó a las manos de otra naviera, esta es Royal Olympic Cruises (1995-2004) la cual
mantuvo el nombre de “Triton”.

Y finalmente en el año 2004 fue adquirido por Louis Cruises Line la que lo llamó finalmente “Coral”, hasta día de hoy, pero está previsto que para el presente año 2014 este barco sea renombrado como “Louis Rhea”. Hemos podido ver, que de la misma manera que han ido pasando los años por este hermoso barco, también lo han hecho los nombres y navieras que lo han estado operando.

Técnicamente podemos decir que el MV Coral, con capacidad para unos 832 pasajeros, está clasificado como un “small ship” o barco pequeño, dada sus reducidas dimensiones, 149 metros de eslora por 22 metros de manga y 6.1 metros de calado. Tiene 8 cubiertas para pasajeros, en las que no le falta ninguna de las distracciones típicas de un barco de cruceros, como pueden ser piscina, casino, biblioteca, restaurantes, gimnasio, etc. Y está propulsado por cuatro motores diésel de 12 cilindros. Actualmente la naviera Louis Cruises Line lo tiene reservado para realizar cruceros chárter por el Mediterráneo oriental.

Pero gracias a una magnífica aportación fotográfica os podemos mostrar unas maravillosas imágenes de este barco por el río Guadalquivir y en el Muelle de las Delicias.
Y para terminar, aquí os dejo un par de poesías referentes a nuestro maravilloso rio…
¡Oh Guadalquivir!
Te vi en Cazorla nacer;
hoy, en Sanlúcar morir.
Un borbollón de agua clara,
debajo de un pino verde,
eras tú, ¡qué bien sonabas!
Como yo, cerca del mar,
río de barro salobre,
¿sueñas con tu manantial?
Antonio Machado (de los Proverbios y cantares del libro Nuevas canciones)


Arroyo, ¿en qué ha de parar
tanto anhelar y morir,
tú por ser Guadalquivir,
Guadalquivir por ser mar?
Fragmento de la letrilla Contra un privado, de Luis de Góngora y Argote
Fuentes:

Un Articulo de : Ana Mª Cervera Barajas



SMYL©2014

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